domingo, 20 de mayo de 2012

Apologia del Ocio

Una pintura... Atardecer sobre el Rio de la Plata, Colonia del Sacramento
Hola, re-aparecí!

Es lindo después de tanto tiempo, sentarme de vuelta a escribir un poco... mi cuerpo/mente se quedaron enganchados en usar esto como para hacer un resumen, un cierre, algo a que en el futuro pueda mirar y acordarme en que andaba.
(para ver el mail completo con imagenes, hace click aca: www.latitudes-longitudes.com)

En estos meses desde que volví pude pensar mucho, procesar, analizar lo que fue "escaparme" de la rutina pre-establecida que uno pone en su vida y darme el gusto de dedicarme 100% a lo que quería hacer, que era tener tiempo libre, viajar, y expandir mi momento de ocio.

Se que no fue fácil tomar la decisión de hacerlo, y se que no es para todos tener tanto tiempo libre.

Auto clásico, cultura de lo antiguo, Colonia
Igual, quería aprovechar y ya que ustedes recibieron mis envíos del viaje durante mas de un año, tratar de incentivarlos un poco a cambiar la perspectiva que lo que es "OCIO" es contraproductivo.
El concepto general es que primero viene el trabajo y después el resto de las cosas de la vida, así poco a poco se privilegia la responsabilidad laboral sobre la familiar o los intereses propios.

Una de las cosas mas frecuentes que me decía gente cuando volví, es que ellos no podrían renunciar, no podrían dejar su trabajo, no podrían no tener algo fijo para hacer.

Hasta cierto punto antes yo también lo veía de esa manera, al final de cuentas estuve metido en mi carrera a full durante 10 años, pero tenía metas personales, profesionales y financieras, donde una vez que logre esos objetivos, sabía que "ya está", llegue a donde quería... momento de mirar hacia otro lado y volcar mi energía a un proyecto nuevo.

Casco Histórico, Colonia del Sacramento, Uruguay
La cuestión principal es encontrar lo que uno quiere hacer, salir de la inercia, romper el molde, no fijar las decisiones por lo que el resto de la gente espera de uno, y siempre (o casi siempre) privilegiar lo que uno quiere y cree mejor para uno mismo.
A no confundir esto con egocentrismo!, se son inteligentes para darse cuenta la diferencia.

Cuando estuve en Jerusalem el año pasado, me quede unos días en la yeshivá (escuela de religiosos) donde estaba un amigo, que resumiendo la história de él: 1er promedio en la universidad, profesional muy exitoso en su ciudad, y decidió dejar todo para dedicarse a su vida espiritual.
Más allá de la experiencia y lugar, lo que me quedó marcado es una frase de mi amigo que dijo: "si le preguntas a un padre que es lo más importante que tienen, la respuesta siempre es: ´mi familia´. Cuando le preguntas cuanto tiempo pasa con ellos al día, siempre la respuesta es: ´a veces cenamos juntos´".

Entonces de ahi también saco el hecho de que muchas veces la escala de valores y prioridades que nos ponemos son exactamente opuestas., y por el simple hecho de seguir con la rutina, con la inercia, con lo que otra gente espera, no cambiamos.

Calle de los Suspiros, Casco Historico
Hay gente que dice que les encanta el trabajo y lo disfrutan, por eso lo hacen y justifican el interés absoluto sobre el resto de las cosas.
Comparto un poco esta teoría ya que a mi me gusta lo que hago, pero la realidad es que sobre todo me gusta porque me pagan por hacerlo.

Una de las preguntas que hacía cuando contrataba gente era eso mismo: "¿si este fuera un puesto ´voluntario´ donde no se cobra sueldo, también lo harías?"   ... La respuesta es obvia.

Al mismo tiempo, hay gente que necesita si o si su trabajo (como yo) para vivir y hacer lo que quiero, pero en el caso de otros es generación de riqueza por el solo hecho de acumular ganancias y tener más que otros; dudo que una cuenta de banco muy grande pueda suplir el dedicarse a lo que uno realmente quiere hacer.
A menos que la meta se haya puesto sea tener más ahorros, pero no usarlos.
Por eso creo es bueno analizar cuanto realmente uno necesita tener guardado para sentirse tranquilos, para lograr el objetivo "financiero", el que saca las presiones, los apuros, los límites.

Con todo esto mi intención es hacer una "apología del ocio", el desmitificar que disfrutar y hacer lo que uno quiere esta mal.
En mi caso, fue renunciar a mi carrera, tomarme más de un año libre y tener la conciencia tranquila que era la decisión correcta.
En el caso de ustedes, no tiene que ser eso.
Lo importante es sentarse a pensar, cambiar, y privilegiar el deseo de uno mismo: trabajar menos, plantar un jardin, hacer un voluntariado, jubilarse, estudiar esa materia que quedó pendiente, etc...

Una de las cosas que más me ataba a mi carrera anterior y me bloqueaba al momento de renunciar a mi ultimo trabajo, era el hecho de pensar si podria volver a la industria una vez que termine de viajar, si me quemaba profesionalmente, si iba a convertirme en un incontratable; consideraba la desicion como un momento final.
Si bien mis amigos y familia lo saben bien, les cuento al resto que hace ya un més estoy laburando a full de vuelta en la industria hotelera, el hecho de tomarme el tiempo libre y ponerlo en el curriculum fue visto positivamente, mas con envidia sana que con ojos de cinismo.
Estoy viviendo en Colonia del Sacramento (uruguay), a cargo de un hotel nuevo. Asi que si alguien quiere venir para acá, avisen!

Puerto de Yates, Colonia
Finalmente, confieso que esta "apología" quería escribirla hace bastante, y me incitó a sentarme hoy 2 hechos que pasaron este fin de semana.
Por un lado, es el primer aniversario del accidente de auto donde murió mi mejor amigo de mucho tiempo, algo que aun no termino de entender ni superar.
Por otro lado, también me entere que una persona con quien trabaje varios años en USA, admiro profesionalmente y con quien tenia una excelente amistad, tiene cáncer y le dieron un par de semanas más de vida.


Que raro, no?
A veces estamos tan enganchados con la rutina que estas situaciones son las que nos traen los pies a la tierra y recuerdan que la vida es una sola, y hay que disfrutarla!

Abrazo grande a todos, avisen cuando vienen a Colonia,

Pablo.

Fin del dia, atardecer sobre el Rio. Chau !



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